REFLEXION ENCICLICA REDEMPTORIS MATER
Documentos Pontificios
Documentos Pontificios
Tipo
de documento: Carta Encíclica que enseña sobre un tema doctrinal y aviva la
devoción a la Virgen María.
Nombres:
Redemptoris Mater
Madre del Redentor
Papa:
Juan Pablo II
Fecha: 25
de Marzo Solemnidad de La Anunciación
del Señor del año 1987 noveno de
su pontificado.
Motivo:
Perspectiva del año 2000, Jubileo bimilenario
del nacimiento de Jesús orienta
al mismo tiempo nuestra mirada hacia su Madre.
Proclamación Año Mariano.
Títulos: La
Encíclica está contenida en:
·
Introducción
I
Parte
María en el misterio de Cristo
·
Llena de gracia
·
Feliz la que ha creído
·
Ahí tienes a tu madre
II Parte
La Madre de Dios en el centro
de la Iglesia peregrina
·
La Iglesia Pueblo, de Dios radicado en todas
las naciones de la tierra
·
El camino de la Iglesia y la unidad de todos
los cristianos.
·
El Magníficat de la Iglesia en camino
III Parte
Mediación Materna
·
María, Esclava del Señor
·
María en la vida de la Iglesia y de cada
cristiano
·
El sentido del Año Mariano
·
Conclusión
DE LA MANO DE MARÍA CAMINANDO CON JESÚS
“La Virgen María avanzó en la peregrinación de la Fe y
mantuvo fielmente la unión con su Hijo hasta la Cruz”. Juan Pablo II
Al iniciar esta reflexión, acerca, de la encíclica
Redemptoris Mater quiero hacer referencia al título y la frase que encabezan
este ensayo, en el desarrollo de este documento el Beato Juan Pablo II nos
invita constantemente a ver en María una Peregrina de la fe, que, como primera creyente
nos impulsa a dar el “Si” que Ella misma
ha regalado a Dios en el momento de la anunciación. Por eso es María la que
guía nuestro sendero y el conocimiento
de su amado Hijo acogiéndonos así a su voluntad “Haced lo que él os
diga” que en ultimas es la misma Voluntad del Padre de quien Ella es humilde
esclava.
Es importante reconocer en María la primera discípula que
se entrega generosamente a cumplir el papel que Dios le ha encomendado en la
historia de la salvación. Ser la Theotókos Madre del Verbo hecho hombre para
nuestra Redención, como ya lo proclama el concilio de Éfeso. Debe pues la
iglesia ver en María el culmen de la perfección, el consuelo para hacer lo que
el Maestro diga, y sobre todo la iglesia debe empeñarse en imitar las virtudes
de Aquella que es llena de gracia, y que vive para ser la Esclava feliz que
cree en las maravillas que el Poderoso ha obrado en Ella, y que como buena
Madre nos muestra los caminos de su querido hijo nuestro Dios y Señor.
María sobresale entre los humildes y los pobres del Señor que dé El esperan la
salvación, y prevalece precisamente por
ser la humilde Virgen de Nazaret que es
llamada Llena de gracia por el mensajero de Dios, gracia que es Don de Dios y
emana de la fuente de la vida trinitaria de Dios mismo que es Amor, deben pues
los creyentes cultivar en sus vidas ese Don proporcionado por el Altísimo para
que nos hagamos santos como lo es El.
Remitiéndonos a la historia de la salvación ya María se
prefiguraba por los profetas es la Hija de Sion, la que brilla como una
estrella anticipando el sol de nuestra redención Jesucristo. Ella abandonándose
en Dios se hace obediente a la fe y por esta ha concebido a Jesús en su mente
antes que en su seno convirtiéndose en la primera entre las creaturas humanas
admitidas al descubrimiento de Cristo, que con José vivía en la casa de
Nazaret, en esta línea de tiempo María por gracia de Dios hace a Jesús
participe de su carne y de su sangre dándole así una propia y verdadera
naturaleza humana, de esta forma Jesús comparte nuestra humanidad en todo menos
en el pecado como lo dice el Apóstol , y es lo que debe llevar a la Iglesia en
cultivar su amor hacia la Virgen María pues ella en un acto heroico acepto no
solo ser la Madre de Dios , sino que también al pie de la Cruz acepta el
encargo de su agonizante Hijo de ser la Madre de todos los hombres y
acompañarnos en este peregrinar de la Fe , del cual todos estamos llamados a seguir.
Sin embargo María no solo acompaña a Jesús en su vida terrena, pues
después de su muerte y resurrección se
une a los discípulos en la oración. En medio de ellos perseveraba en la oración
como Madre de Jesús o sea de Cristo
crucificado y Resucitado.
La encíclica nos cuenta el desarrollo del peregrinación
de la fe de María primera discípula , en la oración con aquellos que su Hijo había
elegido , y es un ejemplo clave para la Iglesia pues debe estar unida en
oración proclamando las maravillas del Señor , ayudando a los pobres , y
contemplando el misterio divino de Cristo pues hay que recordar que María
pertenece indisolublemente al misterio de Cristo y pertenece, además al
misterio de la Iglesia desde el comienzo, desde el día de su nacimiento , por
eso hay que alzar nuestra mirada a
nuestra Madre que reza al Señor por la unidad de todo su pueblo y que nos
precede como perfecta testiga de la Fe.
La cooperación de María, participa por su carácter subordinado,
de la universalidad de la mediación del Redentor único Mediador.
Debe quedar claro para todo cristiano católico que María
nos es mediadora pues como lo he mencionado antes citando el documento el único
mediador entre Dios y los hombres es Jesucristo nuestro Señor , nuestra Madre
la santísima Virgen María cumple un
papel de suma importancia, pues ella intercede por todos sus hijos como lo hizo
en las bodas de Canaán cuando Cristo comienza el misterio de su revelación divina,
no obstante María asunta al cielo sigue intercediendo por todos nosotros ,
siendo ella redimida de modo eminente , en previsión de los méritos de su Hijo,
colabora para que todos seamos redimidos en la única fuente de salvación, el
sacrificio sublime de Jesús en la Cruz, ella es nuestro consuelo y Auxiliadora
de nuestras necesidades.
El papa Juan Pablo II nos invitaba a conocer y a amar a María,
por esto al final de su encíclica Redemptoris Mater decide proclamar el año
Mariano al traer a recuerdo las enseñanzas de esta grande pastor de nuestra
Iglesia hago un paralelo en cuanto al año de la Fe que propone el también
grande pastor Benedicto XVI , pues los dos años a pesar de ser en épocas muy
distintas, tienen mucho en común, ya que María avanzo en la peregrinación de la
fe y como Abraham esperando contra toda esperanza creyó, así mismo todos los
católicos en este año de le fe que su santidad nos invita a vivir deben creer
contra toda desilusión del mundo actual. Qué sea el ejemplo y la compañía de la
primera creyente María el que ayude nuestro camino de fe hacia el buen Dios.
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